sábado, 31 de julio de 2010

el cielo





Un hombre, su caballo y su perro
iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme
cayó un rayo y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta
de que ya había abandonado este mundo,
y prosiguió su camino con sus dos animales
(a veces los muertos andan un cierto tiempo
antes de ser conscientes de su nueva condición . . .)

La carretera era muy larga
y colina arriba el sol era muy intenso;
ellos estaban sudados y sedientos.

En una curva del camino
vieron un magnífico portal de mármol,
que conducía a una plaza pavimentada
con adoquines de oro.

El caminante, se dirigió al hombre 
que custodiaba la entrada,
y entabló con él el siguiente diálogo:

- Buenos días.

- Buenos días -respondió el guardián-

- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?

- Esto es el Cielo?

- Qué bien que hayamos llegado al Cielo, 
porque estamos sedientos!

- Usted puede entrar y beber 
tanta agua como quiera.

Y el guardián señaló la fuente.

- Pero mi caballo y mi perro
también tienen sed . . .

- Lo siento mucho -dijo el guardián-
pero aquí no se permite 
la entrada a los animales.

El hombre se levantó con gran disgustó,
puesto que tenía muchísima sed,
pero no pensaba beber solo.
Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba,
ya exhaustos los tres,
llegaron a otro sitio,
cuya entrada estaba marcada 
por una puerta vieja
que daba a un camino de tierra
rodeado de árboles . . .

A la sombra de uno de los árboles 
había un hombre echado,
con la cabeza cubierta por un sombrero.
Posiblemente dormía.

- Buenos días -dijo el caminante.-

El hombre respondió 
con un gestó de la cabeza.

- Tenemos mucha sed, 
mi caballo, mi perro y yo.

- Hay una fuente 
entre aquellas rocas -dijo el hombre,
indicando el lugar.-
Podéis beber toda el agua
como queráis.

El hombre, el caballo y el perro
fueron a la fuente y calmaron su sed.

El caminante volvió atrás
para dar las gracias al hombre.

- Podéis volver siempre que queráis
-le respondió éste.-

- A propósito ¿Cómo se llama
este lugar? -preguntó el caminante?-

- CIELO.

- ¿El Cielo? 
¡Pero si el guardián del portal de mármol
me ha dicho que aquello era el Cielo!

- Aquello no era el Cielo.
Era el Infierno -contestó el guardián.

El caminante quedó perplejo.

- Deberías prohibir 
que utilicen vuestro nombre!
¡Esta información falsa
debe provocar grandes confusiones!
-advirtió el caminante.-

- ¡De ninguna manera! -increpó el hombre-
en realidad, nos hace un gran favor,
porque allí se quedan todos los que
son capaces de abandonar 
a sus mejores amigos . . .

Paulo Coelho



Jamás abandones a tus verdaderos Amigos
aunque eso te produzca inconvenientes personales.
Si ellos han estado dándote su amor y compañía
has contraído una deuda:


"No abandonarlos nunca."



Porque:


Hacer un Amigo es una
GRACIA


Tener un Amigo es un
DON


Conservar un Amigo es una
VIRTUD


Ser Tu Amigo es un
HONOR . . .

3 comentarios:

pluvisca dijo...

Hola preciosa, ya de mis vacaciones.

Esta historia la conocia pero me gusta releer este tipo de cosas

El honor es mio guapetona

un abrazo grande

anjali dijo...

Me alegro que estés de vuelta.
Un besito preciosa.

Teresa dijo...

Lo lei hace tiempo y siempre lo tengo muy presente...

Gracias por recordarmelo anjali.

Un calido saludo

AFIRMACIÓN - Paramahansa Yogananda

AFIRMACIÓN - Paramahansa Yogananda
ME INCLINO ANTE EL PADRE ÚNICO INFINITO, QUE SE MANIFIESTA DE DIFERENTE FORMA EN LAS DIVERSAS IGLESIAS Y TEMPLOS, QUE SE HAN ERIGIDO EN SU HONOR. ADORO AL DIOS ÚNICO QUE ESTÁ EN LOS DIFERENTES ALTARES DE TODAS LAS ENSEÑANZAS Y RELIGIONES.

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Desde hace tiempo llegan a mi email correos que después de leerlos guardo como un tesoro por su gran contenido en sabiduría

Había decidido abrir este blog de forma personal y reunirlos todos aquí para poderlos releer de vez en cuando, pero creo que es de ser egoista guardar estas joyas para mi sola y no permitir que otros puedan disfrutar de ellas.

Por lo que finalmente, he decidido hacer público el blog, y que cualquiera pueda leer, disfrutar y reflexionar sobre su contenido.

Siempre que los conozca, citaré autores y procedencia. Y repito que, la mayoría, son escritos que me llegaron por email.