domingo, 18 de abril de 2010

cuento indio


Mi amigo abrió el cajón de la mesita de noche de su mujer y sacó un paquetito envuelto en un papel blanco.

- Éste, -dijo- no es un simple paquete, es ropa interior.

Tiró el papel y observó la preciosa seda del conjunto.

- "Lo compró la primera vez que fuimos a New York, hace 8 ó 9 años . . . Nunca lo usó."
Lo guardaba para una ocasión especial. Bien. Creo que ésta es la ocasión adecuada.

Se acercó a la cama y apoyó el conjunto al lado de la ropa que llevaría a la funeraria: su mujer acababa de morir.




Se giró hacia mí y me dijo:
- "nunca guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial."

Todavía pienso cómo me han cambiado la vida estas palabras.








Ahora leo más y limpio menos, me siento en la terraza . . . . . .
. . . y admiro el panorama sin prestar atención a los hierbajos del jardin.


Paso más tiempo con mi familia y con mis amigos, y menos trabajando.


He entendido que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir.

No guardo nada. Uso los mejores vasos todos los días.


Me pongo el traje nuevo para ir al supermercado si me apetece.


Ya no guardo mi mejor colonia para fiestas especiales, la uso todas las veces que me apetece.

Las frases "Un día . . . " y "uno de estos días . . ." han desaparecido de mi vocabulario.


Si merece la pena hacerlo ahora . . . . . .
¿por qué esperar?

No sé lo que habría hecho la mujer de mi amigo, si hubiese sabido que no estaría aquí mañana.


Creo que habría llamado a sus familiares y sus amigos íntimos;
a lo mejor habría llamado a viejos amigos para disculparse por viejas peleas . . . . . .


Me gusta pensar que habría ido a un restaurante chino . . .
Su preferido.

Son estas pequeñas cosas no hechas las que me molestarían si supiera que tengo las horas contadas.


Molesto porque dejaría de ver a los amigos que vería "uno de estos días" . . . . .


Molesto por no escribir esas cartas que quería escribir "algún día" . . . . .


Molesto y triste porque no dije a mis hermanos y a mis hijos cuánto les quiero . . . . .


Ahora intento no guardar nada que añadiría risa y alegría a nuestras vidas . . . . .


Cada día me digo a mi mismo que éste es un día especial. Cada día, cada hora, cada minuto es especial . . . . .


Desconozco el autor

viernes, 16 de abril de 2010

La Fábula del Lápiz

El niñito miraba a la abuela escribir una carta.
En un momento dado, le preguntó:
- Abuela, estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros?

Es por casualidad, una historia sobre mí?
La abuela dejó de escribir, sonrió y le comentó al nieto:

- Estoy escribiendo sobre ti, es verdad.
Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.

- Pero, si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
- Todo depende de cómo mires las cosas.
Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe un Mano que guía tus pasos.
A esa mano la llamamos Dios y Él debe conducirte siempre en la dirección de Su voluntad.


Segunda cualidad:
De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas.
Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado. Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.

Tercera cualidad:
El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores.
Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad:

Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que lleva dentro.
Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.

Por último, la quinta cualidad del lápiz:
Siempre deja una marca.
Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.



Paulo Coello de su libro "como el rio que fluye"

AFIRMACIÓN - Paramahansa Yogananda

AFIRMACIÓN - Paramahansa Yogananda
ME INCLINO ANTE EL PADRE ÚNICO INFINITO, QUE SE MANIFIESTA DE DIFERENTE FORMA EN LAS DIVERSAS IGLESIAS Y TEMPLOS, QUE SE HAN ERIGIDO EN SU HONOR. ADORO AL DIOS ÚNICO QUE ESTÁ EN LOS DIFERENTES ALTARES DE TODAS LAS ENSEÑANZAS Y RELIGIONES.


subir . . .
Desde hace tiempo llegan a mi email correos que después de leerlos guardo como un tesoro por su gran contenido en sabiduría

Había decidido abrir este blog de forma personal y reunirlos todos aquí para poderlos releer de vez en cuando, pero creo que es de ser egoista guardar estas joyas para mi sola y no permitir que otros puedan disfrutar de ellas.

Por lo que finalmente, he decidido hacer público el blog, y que cualquiera pueda leer, disfrutar y reflexionar sobre su contenido.

Siempre que los conozca, citaré autores y procedencia. Y repito que, la mayoría, son escritos que me llegaron por email.